martes, 17 de mayo de 2016

Biografía de la emprendedora.
Estefanía Salas.
Con base en los objetivos de la presente semana se procede a realizar la biografía de la señora Estefanía Salas, vecina de Palmares.
Estefanía Salas Valverde es una persona emprendedora, sus acciones así lo confirman, ella nació el 12 de mayo de 1955. Hoy a la edad de 61 años continua haciendo lo que le ha generado sustento y alegría hace ya 45 años.

Aunque no es una persona reconocida por sus obras a nivel nacional o internacional, es una conocida trabajadora a nivel local, específicamente en su comunidad.
Estefanía se ha dedicado a vender pan en la comunidad para poder sacar adelante a dos hijos que a lo largo de su vida han dependido toda su vida del sustento que ella les pudo  generar, hoy ellos ya cuentan con edades de 26 y 22 años respectivamente.
Estefanía es una de 8 hermanos, en su infancia creció en el campo con su familia, cuidando vacas y gallinas, así lo describe, ya en su adultez se casó con un vecino de San Ramón de Alajuela.

La situación no funciono tal y como se esperaba, y los aportes de quien debió ser un esposo responsable no se vieron aparecer. A partir de ello de dedico a hacer pan y a venderlo por las mañanas puerta por puerta en el barrio, aunque parecía poco, dicho trabajo le ayudo a crecer paulatinamente.

Con el tiempo los clientes fueron creciendo y su fama en la comunidad haciéndose evidente por su pan casero, fue tal su crecimiento que paso a poner una pequeña empresa que distribuía pan, ya no solo en su barrio sino en pulperías, esto le facilito hacerse de un préstamo para la compra de un lote el que luego adorno con su casa.

El tiempo fue pasando y lo hijos demandaban mayores recursos, con los ingresos que obtenía de su trabajo logro costear los estudios de sus dos hijos, uno de ellos logro terminar la universidad, la otra de dedico a ayudarle en su trabajo.

Sus objetivos y metas, sueños y anhelos se fueron poco a poco concretando, hasta ver cumplidos cada uno de ellos, una casa propia, hijos de bien, y la satisfacción de que nunca se vio arrodillar por los obstáculos de la vida.
Actualmente su hija y nieto continúan haciendo pan para rendir honores a la madre y abuela que tanto lucho, y que aún lo hace, ya sin presión de tener que cubrir grandes necesidades.